El
objetivo primordial de esta sección es proporcionarle
al público que habla español una idea básica de
los orígenes del Feng Shui Clásico o Tradicional.
Existe una gran confusión ante el cúmulo de información
que las persona encuentran en la red de Internet
sobre este tema y deseo aclarar el concepto. Antes
de entrar en los orígenes de este milenario arte,
a pesar de que muchos lo quieren considerar como
una ciencia, es importante señalar que Feng Shui
es una rama de la metafísica Oriental y no está
vinculado con ningún tipo de magia.
El Feng Shui
busca la armonía y el balance del ser humano con
el entorno estructural que le rodea, aplicando
una serie de disciplinas complejas y elaboradas
mediante las cuales se utilizan fórmulas y cálculos
matemáticos y los cinco elementos primordiales.
También se toma en cuenta la construcción de los
inmuebles como por ejemplo su forma, ubicación
en relación con otras construcciones, montañas,
ríos, colores etc. Los objetos entran en juego
en el análisis de la misma manera que se analiza
el tiempo y el espacio. El objetivo principal
es crear balance y armonía que constituyen las
bases primordiales del Feng Shui Clásico. Este
concepto se puede aplicar de igual modo a viviendas,
complejos comerciales, hoteles y jardines entre
otros.
A pesar de que muchos practicantes de este
arte aseguran que el mismo puede lograr cambios
milagrosos en la vida de los usuarios, las personas
que lo aplican experimentan un desarrollo individual
que depende según las ideas Orientales, del concepto
que nace con la suerte de cada individuo. Esta
"suerte" parte de una Trinidad de energías las
cuales se dividen de la siguiente manera.
Tien
Chai: Es el primero y quizás el más importante
de los componentes de esta Trinidad, podríamos
denominarlo como La suerte de los cielos y se
define a través de la carta astrológica del individuo
o lo que los Orientales llaman Los cuatro pilares
del destino.
Esta expresión Astrológica puede mostrar
las posibilidades y deudas kármicas de cada individuo.
Ren
Chai: Es el segundo componente de la Trinidad
y se conoce como La suerte del hombre. Es lo que
cada ser humano puede alcanzar con su deseo o
perseverancia. Constituye la lucha, a la cuál
el hombre está expuesto en su diario vivir.
Tai
Chai: Es el tercer componente y se le
conoce como La suerte de la tierra o Feng Shui.
Al estar en armonía con el medio ambiente, trabajamos
con las dos suertes anteriores para incrementar
nuestras posibilidades de lograr buena salud,
bienestar, amor y prosperidad en los momentos
que nuestra primera suerte nos crea obstáculos
y bajas energéticas y duplicando las posibilidades
cuando la primera y tercera suerte nos favorece.
Partiendo de este criterio podemos comprender
que el arte de Feng Shui no puede ser catalogado
como una ciencia a pesar de que sus cálculos son
tan complejos.
Tenemos que entender de que no necesariamente
convertirá a cada ser humano en un millonario
poderoso o en un amante irresistible, afirmar
este concepto es tener una idea errónea del sentido
verdadero de este arte. La práctica del Feng Shui
tiene aproximadamente 6.000 años de antigüedad
y nace fundamentalmente ante la necesidad de encontrar
lugares propicios para los cultivos agrícolas,
una función primordial para el sustento alimenticio
de las antiguas comunidades.
Reconocer la
fuerza del viento que nueve al agua, llevando
así esa preciosa energía llamada Chi , que es
el fundamento más complejo de este arte.
Los
principios del Feng Shui han guiado al pueblo
Chino durante miles de años en la construcción
de sus tumbas ( Yin Feng Shui ) templos, ciudades
e inmuebles. Actualmente podríamos definir Feng
Shui como un arte muy parecido al que un acupunturista
realiza sobre el cuerpo humano, con el objetivo
de reconocer y modificar los bloqueos energéticos
que puedan estar afectando el bienestar físico.
De una manera muy similar Feng Shui analiza el
fluir y los movimientos del Chi, que es esa energía
que rodea nuestro medio ambiente y puede señalar
cómo la misma se aprovecha para crear bienestar
y armonía en el hogar o en el lugar de trabajo.